El síndrome de déficit de atención de los padres hacia los hijos

La constante ocupación en el trabajo y en otras situaciones, limita la atención que debemos darle a nuestros hijos y entonces preferimos entretenerlos con la televisión y los videojuegos, en la actualidad, con las aplicaciones del iPad o el iPhone de papá o mamá, la televisión en el asiento trasero de nuestros coches…

¿Será que entonces estamos hablando de un Síndrome de Déficit de Atención hacia los hijos? ¿Podrá ser entonces que dicho síndrome lo tienen los padres?

Bajo este fenómeno podríamos responder a la pregunta:

¿Por qué los niños no pueden concentrarse en tareas y objetivos? ¿Por qué les cuesta trabajo terminar una tarea o cumplir con una obligación?

Porque no son motivados.

Entonces, ¿Cómo motivar al hijo a que cumpla sus metas y pase de una actitud pasiva a una activa?

Con voluntad y nuestro compromiso como padres y madres simplemente.

Retiremos a los hijos del computador, la televisión y los videojuegos y disfrutemos con ellos de construir un barco, armar edificios con palos y materiales reciblables, por qué no, ¿salir a andar en bici o jugar en un parque?

Qué mejor regalo para darle a nuestros hijos que nuestra atención personalizada, la educación basada en el ejemplo y en la comprensión, en la aceptación y en el conocimiento íntimo de nuestros hijos harán de ellos personas más seguras de sí mismas, dichosas de poder cumplir sus metas y alcanzar sus sueños.

Aunque existen diferentes periodos de edad en los que el niño es más receptivo en cuanto estímulos que promueven el desarrollo de sus talentos y habilidades; incluso en la adolescencia, nunca es tarde para dedicar nuestra atención y nuestra intención hacia ellos.

Recuerden que nuestros hijos son un reflejo de nuestras acciones.

Hazte la siguiente pregunta: ¿Qué estás viendo en tu hijo que te hace sentir alguna emoción que pueda no ser satisfactoria?

Cuando obtengas la respuesta, probablemente te des cuenta que tú también lo sentías de pequeño o a cierta edad. La solución está en cada uno de nosotros, ¿cómo hacer para cambiar este sentimiento?

Cuando empecemos a ver cambios en nosotros mismos, veremos cambios también en nuestros hijos.

Ideas tomadas del artículo: El síndrome de déficit de atención de Rosa Barocio.